La negociación del nuevo gobierno por Netanyahu tras las elecciones de marzo de 2015
DN EFE. JERUSALÉN 20/04/2015El jefe del Estado israelí,
Reuvén Rivlin, concedió este lunes 20 de abril al primer
ministro israelí, Benjamín Netanyahu, una
prórroga de dos semanas para completar la formación de su
próximo ejecutivo, informaron fuentes de la
presidencia.
En una reunión en privado, Netanyahu puso
al tanto al presidente de la situación en las negociaciones con
otros cinco partidos, y le pidió la prórroga de dos semanas que
contempla la legislación para poder cerrar los últimos flecos.
"He venido hoy a pedirle una prórroga para poder completar
la formación de gobierno. Hemos avanzado y estamos ahí en el
camino correcto para formarlo, pero necesito tiempo adicional
para que sea estable y llegar a un acuerdo en los asuntos
importantes para el país", dijo Netanyahu.
Rivlin le respondió que "dado que no ha habido cambios en
la recomendación de que sea usted el primer ministro y tras la
información que me ha ofrecido sobre sus posibilidades de formar
gobierno, le concedo la prórroga".
Según la legislación, el dirigente del Likud,
que ganó holgadamente los comicios del pasado 17 de marzo, tendrá
dos semanas adicionales a partir del día 22, cuando
vencía el plazo original de 28 días desde que se le entregó el
mandato.
La reunión se celebró este lunes, y no el 22, porque ese día
Israel conmemorará la jornada de recuerdo a los soldados muertos
en el campo de batalla, en el que todo el país se viste de luto
e inunda los cementerios y actos oficiales.
Ante los medios de comunicación, Rivlin recordó a Netanyahu que
como jefe del Estado no tiene facultades para conceder más
prórrogas, y le instó a anunciar su nuevo gobierno cuanto antes
porque mientras tanto el país está siendo dirigido desde hace
meses por un ejecutivo de transición limitado en autoridad.
Los medios locales informan de que el primer ministro podría
firmar su primer acuerdo de coalición mismo con el
partido de centroderecha Kulanu, y este martes 21, con
las dos formaciones ultraortodoxas Shas y Judaísmo Unido de la
Torá.
La formación de gobierno avanzó también con los dos partidos
nacionalistas Hogar Judío e Israel Beitenu, pero aún existen
diferencias sustanciales con ambos.
El líder de Hogar Judío, Naftalí Bennet, exige garantías de
que el Ministerio de Asuntos de Culto no es transferido de forma
unilateral al Shas, sino dentro de un pacto entre toda la
coalición que regule su actividad, de forma que los ortodoxos no
anulen ciertas normativas aprobadas en la última legislatura.
Por su parte, el de Israel Beitenu, el ministro de Exteriores,
Avigdor Lieberman, demanda al Likud que garantice que la entrada
de los ultraortodoxos en el Ejecutivo no supondrá un paso atrás
de la legislación civil aprobada estos últimos dos años, sobre
todo en lo que tiene que ver con la conversión al judaísmo