Crónica del siglo XXI
La crisis económica iniciada
en 2007
La crisis en España costará a cada
trabajador 4100 euros
Los contribuyentes tendrán que pagar 84200
millones
Libertad Digital. Miércoles, 8 de octubre de 2008
Los Presupuestos "increíbles" para 2009 y el rescate financiero de Zapatero provocarán un desequilibrio presupuestario insostenible a medio plazo. El déficit público se disparará al 3% y no al 1,5%, ya que Solbes mantiene que el PIB crecerá un 1% pese al anuncio de recesión. Además, el Gobierno emitirá deuda para financiar a la banca, hasta un máximo de 50.000 millones. Así, los contribuyentes tendrán que pagar una factura extra de 84.200 millones a largo plazo, mientras que el déficit podría superar el 6% del PIB en 2009.
LD (M. Llamas) Las cuentas públicas españolas
se están viendo amenazadas por los efectos de la crisis
económica y financiera y, sobre todo, por la política
emprendida por el Gobierno. Con todo, los 84.200 millones de
euros que supondrá la factura de la crisis en 2009, obligará a
un desembolso medio de 4.122 euros por trabajador. Si se tiene el
cuenta la totalidad de la población, cada ciudadano deberá
pagar una factura de 1.871 euros adicionales. Pese a que
el Gobierno estima que el déficit público del Estado ascenderá
al 1,5% del PIB en 2009 (17.100 millones de euros), tal y como
recoge el anteproyecto de PGE, presentado por el ministro de
Economía, Pedro Solbes, en realidad, el desequilibrio
presupuestario será mucho mayor. La razón estriba en un
error de cálculo básico. Y es que, Solbes mantiene que la
economía nacional seguirá creciendo en torno al 1% el próximo
año, pese a que el propio Banco de España acaba de reconocer
que el PIB español registrará tasas negativas en los próximos
trimestres. Es decir, España entrará en 2009 registrando
la primera recesión económica (dos trimestres consecutivos con
decrecimiento del PIB) desde la última crisis que tuvo
lugar en la primera mitad de los años 90. Un
diagnóstico que coincide con las últimas previsiones del Fondo
Monetario Internacional (FMI), ya que estima que el PIB
español caerá un 0,2% en tasa interanual. Por ello, el
cálculo del Ejecutivo en este ámbito es insostenible e
"irreal", tal y como advertía recientemente el
Instituto de Estudios Económicos (IEE). Solbes se
equivoca en sus cálculos Las cuentas elaboradas por el
Gobierno para diseñar los Presupuestos de 2009 están basados en
estimaciones de crecimiento, ingresos fiscales, déficit
exterior, consumo y formación bruta de capital, entre otros
aspectos, muy optimistas en comparación con la gravedad de la
situación económica que vive el país. De hecho, el Gobierno no
es la primera vez que falla estrepitosamente en este ámbito. No
obstante, Solbes elaboró los actuales PGE para 2008 en base
a un crecimiento próximo al 3%. El hecho de no haber
previsto correctamente la evolución de la economía española
arrojará como resultado un déficit público (desequilibrio
presupuestario) del 1,6% en el presente ejercicio, tal y
como reconoce ahora el propio Solbes. Y eso que hasta hace 3
meses, mantenía que las cuentas públicas cerrarían el año con
superávit. El PIB español caerá un 0,2% en 2009
Pese a todo, el Gobierno insiste en que el PIB español seguirá
creciendo en 2009. Como resultado, el desequilibrio
presupuestario del Estado será mucho mayor al calculado por
Solbes. Así, el déficit público amenaza con dispararse del
1,5% (previsión de Economía) hasta el 3% en próximo año, tal
y como acaba de advertir el Instituto de Estudios
Económicos (IEE). Es decir, 37.400 millones de
euros que tendrán que ser sufragados por los
contribuyentes mediante el incremento de la deuda
pública que emite el Estado o, lo que es lo mismo, en base
a la recaudación de impuestos futuros. Si a ello se añade
el plan de rescate financiero que aprobará este viernes el
Consejo de Ministros, anunciado por el presidente del Gobierno,
José Luis Rodríguez Zapatero, la factura final será todavía
mayor. El Tesoro prestará 50.000 millones a la banca
española En concreto, el Ejecutivo prevé adquirir
activos bancarios por valor de 30.000 millones de euros, con el
supuesto fin de extender el crédito a familias y empresas. Sin
embargo, no descarta elevar la cuantía hasta los 50.000 millones
de euros. Una inyección de dinero que será sufragada mediante
la venta de deuda pública estatal. En este sentido, los
30.000 millones que el Gobierno destinará a la compra de activos
de bancos y cajas elevará la deuda pública prevista para 2009
entre 2,7 y 2,8 puntos porcentuales, con lo que ésta superará
el 41% del PIB el próximo año, según avanzó este miércoles
el secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos, Carlos
Ocaña.
Ocaña subrayó que esta "línea de financiación" no
es permanente y que son préstamos que se dan a los bancos con
una garantía que da "plena seguridad" de que ese
dinero se va a recuperar. A este respecto, cabe recordar que
Zapatero anunció que la medida estará vigente hasta la
"normalización" de los mercados financieros. Algo que,
a la vista de los últimos datos, no se va a producir en el
futuro próximo. Es decir, varios años.
Pese a todo, el secretario de Estado destacó que su impacto
será temporal y que su gasto no se queda consolidado en la
deuda, ya que "desaparece en el momento en que desaparezcan
esos préstamos". Según el proyecto de ley de los PGE
para 2009, la deuda del conjunto de las administraciones
públicas aumentará en 2009 dos puntos, hasta el 38,8% del PIB,
porcentaje que ahora, según los cálculos de Ocaña, se situará
entre el 41,5 y el 41,6% del PIB.
Preguntado sobre la posibilidad de que Hacienda tenga
dificultades para financiar este plan, Ocaña señaló que
"en teoría puede ocurrir cualquier cosa, pero en la
práctica España sigue teniendo un ratio de deuda pública sobre
el PIB muy bajo". La deuda pública crecerá hasta el
44% del PIB en 2009 No obstante, el riesgo estriba en que
si el Gobierno decide ampliar el plan hasta los 50.000 millones
de euros contemplados inicialmente, la deuda pública ascenderá
cerca de un 5% adicional en 2009. Es decir, se aproximaría al
44% del PIB español, como mínimo en apenas 12 meses, y siempre
y cuando, el Ejecutivo no decida ampliar tal cuantía.
El secretario recordó, además, que el Estado se financia
emitiendo deuda e impuestos, pero subrayó que en estos momentos
no está en la agenda del Gobierno ninguna subida impositiva, ni
siquiera del IVA. Algo que choca con la realidad, puesto que los
PGE contemplan una subida encubierta de impuestos tanto en IRPF
como en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) que, como
mínimo (al menos en lo referido a la renta), supondrá un coste
fiscal adicional cercano a los 2.500 millones de euros el
próximo ejercicio. Es decir, adiós a los polémicos 400 euros
anunciados por Zapatero. Subida de impuestos Pero
hay más. La situación amenaza con ser, incluso, más grave de
lo que parece a primera vista. Así, tal y como explican los
expertos del Observatorio de Coyuntura Económica del Instituto
Juan de Mariana (OCE), tras la "devolución de los 400 euros
y de los créditos extraordinarios del ICO, ahora Zapatero copia
de nuevo al Gobierno de Bush. Ya tenemos el Plan Paulson a la
española: 30.000 millones de euros para los bancos", como
mínimo.
En este sentido, el Gobierno español propone prestar
"dinero indefinidamente a los bancos" empleando como
colateral (garantía) "activos sanos", en teoría. El
problema es que "la distinción entre activos tóxicos y
sanos no tiene sentido en el contexto actual, especialmente en
España, donde la cadena de impagos crediticios" todavía no
ha reflejado toda su crudeza, advierte. Hasta el momento,
las quiebras bancarias más importantes se han producido en
países donde la mayoría de hipotecas son a tipo fijo, a
diferencia de España. "Los bancos prestan a largo plazo
endeudándose a corto. Dado que la deuda vence de manera casi
inmediata, tienen que estar refinanciándola continuamente en el
mercado interbancario", añade. El problema es cuando el
tipo de interés interbancario (Euribor) sube, tal y como viene
aconteciendo desde el estallido de la crisis crediticia.
En este caso, "cuando una hipoteca se ha prestado a tipo de
interés fijo quien soporta el riesgo de que los tipos aumenten
es el banco. Así, si el banco nos presta una hipoteca al 5%
anual y el tipo de interés del interbancario se dispara al 6%,
el coste de la deuda supera el del rendimiento de sus activos y,
por consiguiente, no deja de acumular pérdidas", explica el
OCE. Por ello, hasta el momento, las quiebras se han
concentrado en países con hipotecas a interés fijo:

Sin embargo, "en España el gran
riesgo al que se enfrentan los bancos no es el de interés
(incapacidad para refinanciar sus deudas a un tipo inferior al
rendimiento de sus activos), sino el de crédito (impago de sus
préstamos). Y, obviamente, esto tarda algo más en
materializarse", indican los expertos. "Los
hipotecados españoles tratarán de aguantar y apretarse el
cinturón tanto como puedan antes de impagar sus hipotecas, pero
el resultado es inevitable (se disparará la morosidad),
especialmente con el rápido aumento del desempleo" que
está registrando la economía nacional (la mayor destrucción
laboral desde hace 30 años), añade.
Y es que, "cuando una hipoteca se ha prestado a tipo de
interés variable quien soporta el riesgo de que aumenten los
tipos de interés es el hipotecado. Si el banco nos presta una
hipoteca a Euribor + 1%, sabe que siempre podrá refinanciarse a
corto plazo al tipo de interés del interbancario (el Euribor).
El problema lo tienen los hipotecados", señala el OCE.
En este sentido, dicho organismo estima que "más que
a Europa, deberíamos mirar a EEUU, donde un buen porcentaje de
las hipotecas también eran a tipo variable. La combinación de
altos tipos de interés y desempleo ha provocado el colapso de la
banca (de inversión, de momento)". Por otro lado,
Zapatero asegura que el rescate anunciado no supondrá ningún
riesgo para las cuentas públicas, ya que "se presta contra
activos de calidad que volverán a valorarse por el mercado
cuando todo se normalice". Pero si tales activos crediticios
están sobrevalorados debido a la burbuja inmobiliaria, lo más
probable es que la venta de los mismos acabe por arrojar
pérdidas a medio y largo plazo, advierte. Déficit
superior al 5% durante años De este modo, si el plan que
se piensa aplicar en España es muy parecido al de EEUU, sus
consecuencias también lo serán. Según el OCE, el
"déficit público corre el riesgo de dispararse hasta el 5%
o el 6%" en 2009. Es más, "la crisis consolidará
un déficit anual de alrededor de cinco o seis puntos anuales
durante varios años, lo que supone regresar a niveles de deuda
del 60% o 70% del PIB", indica. Y ello, contando con
que el apoyo financiero del Tesoro español a la banca
tendrá un coste mínimo de 30.000 millones de euros. En este
sentido, cabe recordar que Alberto Recarte estimó durante
el segundo programa especial emitido el martes sobre el
Informe Recarte que esos 30.000 millones apenas servirán para
solucionar "los problemas de un año". De este
modo, en la medida en que esta serie de rescates financieros
orquestados, tanto a nivel español como europeo, "empeoren
sustancialmente la deuda española y los activos del BCE con
respecto a los bancos españoles, nos podrían abocar a la
expulsión de la zona del euro, si los otros países atraviesan
una situación no tan mala", advierte el OCE. Algo
que "resulta bastante probable, si tenemos en cuenta que no
ha habido una burbuja inmobiliaria tan enorme" como la
sufrida en España. Por ello, España está en peor situación
que el resto de potencias europeas para afrontar la crisis, tal y
como avanzó Libertad Digital.
Por último, el "estancamiento económico" está
garantizado, según el OCE, ya que el Gobierno sustraerá el
escaso ahorro de los españoles vía impuestos para adquirir
activos crediticios de dudosa calidad, "cuando lo que
hace falta es liberar ahorro y reorientarlo a otros sectores
productivos, esencialmente, el exportador".
El OCE concluye que el argumento del Gobierno para aprobar
dicho fondo es "falaz", "inyectar liquidez
para que los bancos vuelvan a conceder créditos",
ya que se trata del "primer plan de rescate de la banca
española". Y es que, "si Zapatero quisiera prestar
dinero a las familias y a la economía productiva lo tendría
más fácil a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO).
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El fondo español contra la crisis engrosará la deuda al 41,5% del PIB en 2009
- Economía destaca que la línea de crédito es temporal y descarta subidas de impuestos
- Las hipotecas de primera vivienda, entre los 'activos sanos' a los que se dirigirá el fondo
DIARIO DE NAVARRA. AGENCIAS. Madrid Miércoles, 8 de octubre de 2008
Los 30.000 millones de euros que el Gobierno destinará a la compra de activos de bancos y cajas elevarán la deuda pública prevista para 2009 entre 2,7 y 2,8 puntos, con lo que ésta superará el 41% del PIB, según ha avanzado hoy el secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos, Carlos Ocaña. El Ministerio de Economía asegura que esta "línea de financiación" no es permanente y que son préstamos que se dan a las entidades con una garantía que da "plena seguridad" de que ese dinero se va a recuperar. El secretario de Estado insistió en que el Estado se financia emitiendo deuda e impuestos, pero subrayó que en estos momentos no está en la agenda del Gobierno ninguna subida impositiva. Las hipotecas de primera vivienda figuran entre los 'activos sanos' a los que se dirigirá el fondo.
La deuda pública subirá entre un 2,7% y un 2,8% del PIB, hasta situarse cerca del 41,5%, desde el 38,8% presupuestado inicialmente para 2009, a causa del Fondo de 30.000 millones de euros, ampliable a 50.000 millones, que ha anunciado al Gobierno para garantizar la liquidez de los bancos.
Así lo aseguró el secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos, Carlos Ocaña, en declaraciones a los periodistas antes de intervenir ante la Comisión de Presupuestos del Congreso, en la que precisó que este incremento puntual se recuperará el próximo ejercicio, ya que esta línea de crédito, a cargo del Tesoro, tendrá un carácter "temporal".
Con este objeto, el Gobierno comprará a los bancos activos "sólidos" de calidad triple A ('AAA'), "como los de hipotecas de primera vivienda", dando la oportunidad a las entidades financieras para que resuelvan sus "problemas de liquidez" ante los riesgos de colapso en el mercado de crédito internacional.
Preguntado sobre la posibilidad de que Hacienda tenga dificultades para financiar este plan, Ocaña señaló que "en teoría puede ocurrir cualquier cosa, pero en la práctica España sigue teniendo un ratio de deuda pública sobre el PIB muy bajo" frente a la media europea, que registra una media del 60%.
En este sentido, Ocaña insistió en que España no aumentará la deuda de manera significativa, a pesar de que casi aumente transitoriamente tres puntos por las medidas anunciadas ayer, niveles en cualquier caso, a su juicio, "muy cómodos y asumibles". Por ello, ha asegurado que al existir ese compromiso de volver a los niveles actuales de deuda, "a los mercados les debería parecer bien, y no debería haber mayor problema para financiarlo". El secretario de Estado ha recordado además que el Estado se financia emitiendo deuda e impuestos, pero ha subrayado que en estos momentos no está en la agenda del Gobierno ninguna subida impositiva.
Se mantienen los 400 euros
Y no solo no se subirán los impuestos sino que se mantendrán las ayudas ya ofrecidas. Así Carlos Ocaña, aseguró hoy que la devolución de 400 euros en el IRPF se mantendrá en 2009 y supondrá un ahorro para los ciudadanos de 5.400 millones de euros.
Ocaña aseguró que el próximo año la recaudación por IRPF aumentará un 6,7% y la de IVA un 4,8%, mientras que la de Sociedades se reducirá un 15,1%. De esta forma, los ingresos del Estado para el año próximo se reducirán un 11,1%, lo que según Ocaña, no constituye en absoluto una perspectiva "optimista".
Ocaña destacó que el Ejecutivo ha utilizado la política fiscal "hasta casi el límite" para inyectar una cantidad equivalente el 1% del PIB, en una serie de medidas fiscales "coyunturales" puestas en marcha hasta ahora por el Gobierno, que "intentan suavizar" el impacto de la crisis en los sectores y ciudadanos más afectados
Déficit sustancial pero manejable
En este sentido señaló que se producirá un "déficit sustancial" de 17.100 millones, el 1,5% del Producto Interior Bruto, a pesar de la contención del gasto por debajo del PIB nominal, si bien insistió en que esta cifra es asumible y será manejado con "relativa comodidad", gracias al saneamiento de las cuentas públicas alcanzado lo largo de la pasada legislatura. "Los Presupuestos que traemos ahora permiten afronta la coyuntura con garantías razonables de éxito", aseveró.
El secretario de Estado no dudó en referirse como "crisis" a la situación que atraviesa la economía española, producida a raíz de una "suave y previsible desaceleración" interna desde mediados de 2007, que en el último año se ha visto precipitada por la crisis financiera internacional y los precios del petróleo. "Somos razonablemente optimistas respecto a la situación española", señaló Ocaña, quien admitió que vendrán unos "trimestres malos", pero que existen "fundamentos sólidos para salir de la crisis".
A pesar de la caída del consumo interno (el consumo privado e inversión en construcción alcanzarán tasa negativas en el próximo ejercicio), Ocaña anticipó para 2009 una mejora de la productividad por el reajuste en las empresas y el mercado de trabajo, cerrando 2008 con un crecimiento del 1,4% y del 1,5% en 2009.
Asimismo, insistió en que el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, que en 2008 alcanzará los 56.000 millones de euros, el 5,42% del PIB, permitirá al Gobierno mantener su compromiso de subir las pensiones más bajas y mantener el poder adquisitivo de sus beneficiarios. Ocaña destacó además que la suma de la inversión pública y la privada alcanzan un 30% del PIB, lo que supone una fortaleza importante, que permitirá recuperar sendas de crecimiento "en breve".
Para explicar en detalle las ultimas medidas economicas anunciadas por el Ejecutivo, el vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía, Pedro Solbes, ha pedido comparecer en el Congreso de los Diputados a la mayor brevedad. La fecha de la comparecencia de Solbes, una vez calificada por la Mesa del Congreso el próximo martes, habrá de ser de ser fijada por la Comisión de Economía.