.....HISTORIA UNIVERSAL....
LA REVOLUCIÓN NORTEAMERICANA
O GUERRA DE INDEPENDENCIA DE
ESTADOS UNIDOS (1775-1783)
El padre William Corby en la batalla de Gettysburg
C.L. ReL 4.07.2012Entre el 1 y el 3 de julio de 1863 tuvo lugar
cerca de Gettysburg (Pennsylvania), la principal batalla de la
Guerra de Secesión norteamericana. La victoria de la Unión
sobre la Confederación en ese escenario significó un punto de
inflexión de la contienda, el principio del fin de los
ejércitos del general Robert E. Lee, y el anticipo de la derrota
sudista total, que aún se produciría dos años más tarde.
Hoy, casi siglo y medio después, el campo de batalla está
plagado de monumentos conmemorativos y de homenaje a las
personalidades y regimientos más relevantes de aquellas cuarenta
y ocho horas históricas. Y entre ellas destaca la estatua de un
sacerdote católico, el único capellán a quien se ha reservado
ese honor.
La primera absolución colectiva de la historia
norteamericana
Se trata del padre William Corby, de la congregación de la Santa
Cruz, quien se hizo célebre el 2 de julio impartiendo la
absolución colectiva a la Brigada Irlandesa del Ejército del
Potomac, que militaba en las filas nordistas.
El momento fue recordado por los soldados
presentes por su intensa emotividad. De los tres mil hombres que
formaban la unidad, ya sólo quedaban 530. En un momento dado se
les requirió para que acudiesen a sostener uno de los flancos
unionistas, que amenazaba con colapsar, y ante lo arriesgado de
la maniobra, todos los soldados, católicos y protestantes, se
arrodillaron para recibir el perdón de los pecados y la
bendición del sacerdote. Nunca se había celebrado una ceremonia
así en Estados Unidos. El padre Corby les recordó su deber de
resistir hasta el final y mantener enhiesta la bandera.
La Brigada Irlandesa consiguió su objetivo, aunque con un tercio
de bajas (entre ellas, 198 muertos), y ganó
suficiente tiempo para que las fuerzas del norte se
recompusiesen.
Un importante papel en su congregación
Corby tenía treinta años cuando protagonizó ese momento
dramático. Había nacido en 1833 en Detroit, hijo de canadiense
y e irlandés. Su padre, prominente hombre de negocios, apoyaba
todas las obras de caridad que podía y sufragó la construcción
de varias parroquias. Y aunque su hijo William, terminados los
estudios, se le unió en la empresa familiar, al cabo de unos
años descubrió la vocación y se unión a la Congregación de
la Santa Cruz, congregación fundada en Le Mans (Francia) por el
Beato Basile Moreau para servir a los más necesitados de las
zonas campesinas.
Una vez ordenado sacerdote, cuando estalló la
guerra en 1861 se unió como capellán al Ejército del Potomac,
donde destacó, según el editor de sus memorias, L.F. Kohl, por
"su heroísmo tranquilo al llevar ayuda espiritual y
material a los soldados en pleno fragor del combate, moviéndose
de herido en herido bajo el fuego enemigo". Al terminar la
guerra volvió al lugar donde se había formado, la Universidad
de Notre Dame en South Bend (Indiana). Estuvo los años
siguientes en otros destinos, pero fundamentalmente allí, hasta
ser provincial general de su congregación en Estados Unidos, y
asistente del superior a nivel mundial.
Su sermón-arenga aún se recordaba
En 1888, al reunirse con los veteranos de la batalla de
Gettysburg en el 25º aniversario de la batalla, sus compañeros
empezaron una campaña para que recibiese la Medalla de Honor del
Congreso "por su destacada intervención predicando un
sermón patriótico y administrando la absolución colectiva a
los combatientes".
En 1893 publicó sus memorias para que no se olvidase el papel
que habían jugado en la guerra miles de católicos, que seguían
siendo mal vistos por buena parte de la sociedad nortamericana.
Murió en 1897 y en 1910 se erigió la imagen que le inmortaliza
en el lugar en que cumplimentó el gesto, a la vez sacerdotal y
patriótico, que le hizo entrar en la historia de los Estados
Unidos.