.... ...Hispanidad Futura. .....CRISTIANDAD FUTURA.
Congreso sobre Chesterton
ReL Pablo J. Ginés / La Razón 1.03.2012Muchos asistentes destacaron la influencia de
Chesterton, converso al catolicismo, en la conversión de C.
S. Lewis, el autor de Crónicas de Narnia, su
afinidad con los hobbits del siempre católico J. R. R.
Tolkien, famoso por El Señor de los Anillos y
su cercanía al poeta Roy Campbell, un autor que
se bautizó católico en España, en vísperas de la Guerra
Civil, y que ocultó en su casa de Toledo los manuscritos
originales de San Juan de la Cruz cuando mataron a sus
amigos, los carmelitas de la ciudad. El mundo anglosajón lo
recuerda por sus sátiras en La Georgíada.
"Tolkien, Chesterton y Roy Campbell compartían su gratitud
hacia la vida, una alegría de vivir ligada a una gran
humildad", explica a La Razón Joseph
Pearce, que ha escrito biografías sobre cada uno de
estos autores, todas ellas publicadas en español. "Tenían
claro que el enemigo era el orgullo, y la alabanza, la respuesta.
Expresaban un deseo de alabar a Dios en su creación y en su
creatividad. También les unía su catolicismo y un gran
escepticismo hacia la ilustración y el concepto de progreso.
Optaron por tres caminos literarios distintos. Chesterton era
periodista; Campbell, poeta y Tolkien se decantó por la
narrativa fantástica". Esta visión de la vida justifica
que el congreso clausurado el martes, 28.02.2012, en la
Universidad San Pablo CEU celebrase actos como la mesa redonda
sobre "La filosofía del humor y la cerveza".
El hombre eterno
Pearce recomienda a quien quiera adentrarse en Chesterton
que lea El hombre eterno,
pero añade que para entender a este periodista incisivo
e ingenioso puede ser bueno abordar el ensayo de Dale
Ahlquist G.K. Chesterton. El apóstol del Sentido Común (Voz
de Papel). Cuando murió, su amigo Hilaire
Belloc anunció que su papel en la literatura
dependería del lugar de la Iglesia Católica, como en una era
oscura: "Chesterton, Tolkien, Lewis, la Odisea, la
Ilíada... todos pueden resultar inaccesibles en una época
oscura, de información instantánea, en la que ya no se lea, o
pueden ser luz en esa oscuridad", vaticina Pearce.
Señala que, por ejemplo, lo que más ha envejecido en las
películas de El Señor de los Anillos es lo que
parecía más moderno y menos relacionado con el escritor: los efectos
especiales. Además, lamenta que "en ocasiones la
reina Galadriel se parece a una bruja en la película, mientras
que Tolkien la imaginaba más bien como una imagen de la Virgen
María".
Pearce tiene además una deuda personal con Chesterton.
Él era un joven inglés, violento y anticatólico, encarcelado
por conductas vandálicas, cuando leyó a Chesterton en prisión.
Aquello cambió su vida y le llevó al catolicismo. Ahora da
clases de literatura en Ave Maria University, en Florida.
También Dale Ahlquist, presidente de la American Chesterton
Society explicaba en el congreso que "Chesterton me trajo a
la Iglesia Católica y cambió mi vida. Siempre pasan
cosas buenas cuando alguien empieza a leer a Chesterton y
tiene contacto con sus ideas", aseguró Ahlquist.
Roy Campbell: España salvó mi alma
La biografía de Pearce sobre el poeta Campbell, Roy Campbell. España salvó mi alma
(en LibrosLibres) es un recorrido
apasionante por el decadente círculo literario inglés de
Bloomsbury y Virginia Woolf que el autor abandonó para ir a
vivir a España. Allí, su esposa (que había sido amante de Vita
Sackville-West) y él, impactados por la fe sencilla y alegre de
los campesinos de Altea (Alicante), se bautizaron
católicos y se comprometieron con la fe hasta su muerte.
Su traducción al inglés de San Juan de la Cruz nunca fue
superada.