Hispanidad Futura......Los crímenes de la ETA y su
castigo
La negociación de Zapatero
con la ETA de 2005 a 2007 y la siguiente
Un asesino de Gregorio Ordóñez y de Fernando Múgica excarcelado en 2015 pese a no colaborar con la justicia como establece la ley
DN EFE. Vitoria, lunes, 16/03/2015El etarra Valentín Lasarte,
condenado a unos 400 años de cárcel por una decena de atentados,
ha salido este lunes, 16/03/2015, definitivamente de la cárcel
de Zaballa, en Nanclares de la Oca (Álava), tras cumplir casi 19
años en prisión.
Lasarte ha quedado en libertad después de que
la sección tercera de la Sala de lo Penal de la
Audiencia Nacional aprobara el pasado 27 de febrero de
2015 su licenciamiento al descontarle de la condena total las
redenciones penitenciarias extraordinarias.
El ya expreso participó en siete atentados mortales, en dos como
autor material y en otros cinco como cooperador necesario.
Apretó el gatillo la noche del 27 de julio de 1994, cuando se
encontró casualmente con el empresario José Manuel
Olarte, que cenaba con amigos en un restaurante de San
Sebastián y, al reconocerlo, fue a su casa, cogió una
pistola y volvió al local para asesinarlo.
También fue el autor material de la muerte del jefe de la
Policía Municipal de San Sebastián Enrique Nieto,
perpetrado el 8 de julio de 1995, que falleció cuatro meses
después tras una larga agonía.
Además, colaboró y facilitó información en los asesinatos del
empresario José Antonio Santamaría; del
sargento de la Guardia Municipal de San
Sebastián, Alfonso Morcillo; del presidente del
PP de Guipúzcoa, Gregorio Ordóñez; del
brigada del Ejército Mariano de Juan Santamaría,
y del histórico militante socialista Fernando Múgica.
Fue condenado asimismo por otros atentados como el
ametrallamiento del cuartel del Ejército del barrio donostiarra
de Loyola (22 de mayo de 1995); el lanzamiento de dos granadas
contra el Gobierno Civil de Guipúzcoa, en San Sebastián (19 de
julio de 1995); el atentado al cuartel de la Guardia
Civil en Arnedo, La Rioja, el 17 de agosto de 1995, y el
atentado contra la residencia de mandos del Ejército en San
Sebastián en junio de 1998.
Lasarte fue uno de los terroristas capturados de la ETA que
aceptó un puesto de trabajo en la cárcel en contra de las
consignas de la organización terrorista.
Su alejamiento de la disciplina etarra se exhibió con su
expulsión del colectivo de presos de la ETA el 4 de enero de
2010.
Un año después, el 28 de enero de 2011 fue trasladado desde la
prisión de El Dueso, en Cantabria, a la de Nanclares de
la Oca, Álava, donde entró a formar parte de la
llamada "vía Nanclares", destinada a presos de la ETA
arrepentidos, que renunciaban a la actividad armada y que han
mantenido encuentros con familiares de sus víctimas.
Dentro de su proceso de reinserción, Lasarte se entrevistó en junio de 2012 con Consuelo Ordóñez, hermana del concejal del PP de San Sebastián, Gregorio Ordóñez. Tras hablar con él en la cárcel alavesa, ella dijo que probablemente el preso estaba arrepentido por el crimen pero recalcó que no puede perdonarle "jamás" porque el que tiene que hacerlo -su hermano- está muerto.
Consuelo Ordóñez dice que no le da miedo cruzarse con él por la calle y denuncia que "sale con 2 años y siete meses por cada víctima"
Durante el juicio de 2014 al etarra Juan Ramón Carasatorre, con el que participó en el asesinato de Enrique Nieto, pidió a la ETA que se disolviera y abandonase las armas, pero no testificó nada incriminatorio contra Carasatorre en el juicio de 2014 por el asesinato de Mariano de Juan Santamaría, diciendo que había olvidado los detalles.
Antes de su excarcelación, Lasarte ya
había disfrutado de varios permisos, y abonado pequeñas
cantidades de dinero para afrontar las responsabilidades civiles
derivadas de sus condenas.
Durante un permiso en Lodosa (Navarra), iba a
firmar cada día al cuartel local de la Guardia Civil en el que
prestaban servicio guardias que habían sufrido el atentado de
1995 contra la Casa Cuartel de Arnedo, atribuido al grupo etarra
Donosti del que era miembro Lasarte en aquel entonces.