LIBERTAD DIGITAL. (EFE). 26-07-2007
La tercera fuerza más votada en Álava en las últimas elecciones, el PNV, consiguió alzarse este jueves con el sillón de mando de la Diputación. Durante toda la tarde, el baile de apoyos hizo que cualquiera de los candidatos (PP, PSE, PNV) pudiese llegar al Gobierno foral, aunque finalmente, el frente independentista de PNV y EA se alzó con la victoria al no contar el candidato del PP (lista más votada) con el voto de los socialistas. El candidato del PNV contó con 17 apoyos, por 15 del aspirante del PP y 15 del candidato socialista.
El candidato del PNV, Xabier Aguirre, ha sido
elegido diputado general de Alava, con lo que el independentismo
recupera el gobierno de la Diputación tras ocho años en la
oposición. Aguirre ha sido elegido en la segunda votación en el
pleno de las Juntas Generales celebrado este jueves, ya que en la
primera, que también ganó, no obtuvo la mayoría absoluta
requerida. Ya en el segundo intento ha sido elegido el que más
votos ha logrado.
En esta segunda votación PP, la primera fuerza más votada, y
PSE, la segunda, mantuvieron cada uno el voto a su propio
candidato, permitiendo así que Aguirre, el tercero más votado
en las elecciones, sea nuevo diputado general.
Aguirre consiguió 16 apoyos de los junteros del PNV y EA por 15
de Javier de Andrés (PP), quince de Juan Carlos Prieto (los 14
del PSE y uno del único juntero de EB), y cuatro Aitor Bezares (ANV).
Ha habido un voto en blanco, del único juntero de Aralar.
Durante la jornada, EB y Aralar anunciaron que reiterarían su
apoyo a Aguirre si éste no lograba un pacto con los socialistas,
lo que situaba al candidato del PSE, Txarli Pireto, en
condiciones de ser elegido.
Sin embargo, a la hora de la votación EB ha apoyado
efectivamente a Prieto, pero Aralar se ha abstenido. Con ello,
Aguirre ha sumado un voto más que los candidatos del PP y del
PSE.
Ha destacado la actitud de Ezker Batua, que ha votado en contra
de sus dos socios en el Gobierno Vasco, PNV y EA, y que incluso
firmó hace una semana su apoyo a la candidatura de Aguirre (PNV),
pero que hoy se ha inclinado por el socialista Prieto.
El PNV tiene así los tres diputados generales, de Vizcaya,
Guipúzcoa y Alava, a pesar de que el socialista Miguel Buen
quedó el más votado en Guipúzcoa y el popular Javier de
Andrés en Alava. Las Diputaciones vascas tienen un alto poder,
ya que son las encargadas de recaudar los impuestos, y se
encargan también de la construcción de las carreteras y del
bienestar social.
Aguirre: Duro con las Fuerzas de Seguridad, dócil con los proetarras
Libertad Digital. 26-07-2007
El nuevo Diputado General alavés, Xabier Aguirre, será el encargado de protagonizar un auténtico vuelco en la forma de hacer política en la Diputación Foral, que pasa de las manos del PP a las de un dirigente peneuvista encuadrado en el sector más radical del partido, que tiene como cabeza más visible al presidente del PNV de Guipúzcoa, Joseba Egibar, y que apuesta por acercarse y pactar sin complejos con los acólitos de ETA.
Muestra de ello es su dureza con las Fuerzas de Seguridad y su docilidad con los cachorros proetarras. Pese a haber sido viceconsejero de Interior del Gobierno vasco y mano derecha de Juan María Atutxa en esa consejería, no ha tenido dudas a la hora de censurar abiertamente a la Ertzaintza por cargar contra proetarras que llevaban fotos en recuerdo de terroristas fallecidos o negarse a agradecer a la Guardia Civil el salvamento de montañeros vascos.
El primero de los casos, se vivió en marzo de 2006 en el Parlamento vasco. La Ertzaintza había cargado días antes contra un grupo de proetarras que se manifestaba por las calles de Vitoria homenajeando a dos terroristas de ETA que habían muerto en la cárcel.
Acto que había sido prohibido por el juez Marlaska. Aguirre llegó a definir aquella intervención de la Policía vasca como contundente y desproporcionada, pese a la defensa cerrada que de esa carga habían hecho anteriormente tanto el consejero del Interior, Javier Balza, como el propio presidente de la Ejecutiva del PNV, Josu Jon Imaz.
El segundo caso se produjo en octubre del mismo año. El PP presentó en la Cámara vasca una moción de agradecimiento a la Guardia Civil por haber rescatado a más de 400 montañeros vascos. Aguirre justificó en aquella ocasión el voto negativo de su partido a la misma afirmando que en el seno de la Benemérita "hay grupos y personas concretas que se han dedicado a la tortura, los golpes de Estado, el contrabando de drogas, las mordidas o el secuestro de olentzeros (carbonero que en la inventada mitología vasca trae regalos a los niños pequeños por Navidad)".
Según la biografía oficial de Efe, Xabier Aguirre está vinculado al PNV desde la década de los setenta. Entre 1983 y 1987 fue presidente de este partido en Álava, y portavoz de la Ejecutiva del PNV. Fueron los años en los que el partido nacionalista atravesó la crisis interna que condujo a su escisión y la aparición de Eusko Alkartasuna.
En 1987 fue elegido procurador de las Juntas Generales, donde permaneció hasta 1989. En 1990 fue nombrado viceconsejero de Interior del Gobierno vasco, puesto que ocupó hasta 1999, siempre a las órdenes de Juan María Atutxa.
Tras abandonar Interior, ocupó brevemente en 1999 un cargo como asesor del Departamento de Agricultura del Gobierno Vasco. El 13 de junio de 1999 se convirtió de nuevo en procurador de las Juntas Generales de Álava, cargo que ocupó hasta el 2003.
De 1996 al 2000 fue miembro de la Ejecutiva del PNV de Álava, y desde el 29 de enero de ese año 2000 hasta el 2004 fue parte de la Ejecutiva del PNV. En octubre del año 2004 accedió a un escaño en el Parlamento Vasco en sustitución de Emilio Olabarria.
El 24 de octubre del 2006 fue propuesto como candidato del PNV a diputado general de Álava. En las elecciones quedó el tercero, pero la falta de acuerdo entre PSE y PP ha hecho que hoy sea elegido nuevo diputado general.
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DIPUTACIÓN DE ARABA
GARA. EDICIÓN IMPRESA. 26/07/2007 20:13:00
Iñaki IRIONDO | GARA
A la hora de comer el candidato del PSE, Txarli Prieto, se veía ya como diputado general de Araba. La coalición EB-Aralar había anunciado que podría darle su apoyo en la segunda votación.
Esto haría que empatara con el jeltzale Xabier Agirre pero le daría el cargo por tener el PSE más votos que el PNV. Al comienzo de la sesión de la tarde, ANV anunció que rompería ese empate para evitar un nuevo gobierno «unionista». Por ello, Aralar acabó votando en blanco.
El PP, que ha gobernado durante los últimos ocho años la Diputación de Araba con el apoyo del PSE, debe desalojar en Palacio de la Provincia. Y no le sustituirá Txarli Prieto, que desde media mañana se veía ya ocupando el sillón de diputado general. Se le atragantó la sobremesa.
Su alegría duró hasta que ANV dijo que estaba dispuesta a mover ficha para evitar que el «constitucionalismo» siguiera al frente de la institución foral. A partir de ahí, el rostro de quien había anunciado públicamente hace días que contaba con los apoyos suficientes para ser investido se desencajó y así siguió hasta que el jeltzale Xabier Agirre tomó posesión de su nuevo cargo.
El pleno de las JJGG comenzó a las nueve de la mañana por los cauces previstos. No se conocían acuerdos que garantizaran mayorías suficientes. Los candidatos de ANV, Aitor Bezares, y el presentado con las firmas de PNV, EA y EB-Aralar, Xabier Agirre, hicieron los discursos que cabía esperar de ellos. Txarli Prieto, del PSE, no tardó en criticar al PP, lo que ya era un indicativo de que no había pacto entre ambos partidos.
Prieto había asegurado varias veces en los últimos días que contaba con los apoyos necesarios para salir elegido, pero no los había desvelado. Fue hacia el final de su discurso cuando anunció que desde las elecciones su partido había trabajado «intensamente» para encontrar «las suficientes coincidencias, aproximaciones y lugares de encuentro» con EB-Aralar porque «no hay otro camino que el de la izquierda y el de los progresistas». Aunque eso no le impidió tampoco pedir al PP que respondiera a la «generosidad» del PSE durante los últimos ocho años.
Txarli Prieto mostraba así cuáles eran sus preferencias, pero quedaba por ver si sus intenciones eran correspondidas. La coalición EB-Aralar dividió su tiempo de intervención entre sus dos únicos procuradores. El primero en tomar la palabra fue Iñaki Aldekoa, de Aralar. Señaló que en la primera votación mantendría la «palabra dada» de votar al jeltzale Xabier Agirre.
Pero añadió que si no había un acuerdo entre PNV y PSE en la segunda votación evaluaría las coincidencias programáticas para decir a cuál de ambos votaba. José Miguel Fernández, de EB, fue más claro. Aseguró que su firma en la candidatura de Agirre siempre había estado condicionada a que en un plazo determinado hubiera un acuerdo también con el PSE.
Por lo tanto, avisaba de que no apoyaría a Agirre si no había tal acuerdo y decía que «pasaremos a un segundo escenario en el que ofreceremos expresamente el acuerdo programático al PSE».
Empate a favor del PSE
Con estas palabras de EB-Aralar se oficializaba la posibilidad de que en la segunda votación se diera un empate a 16 entre Txarli Prieto y Xabier Agirre, lo que de acuerdo a la interpretación del reglamento convertía en diputado general al candidato del PSE por haber obtenido este partido más votos que el PNV en las pasadas elecciones.
El anuncio explicaba también los rostros festivos que no sólo mostraban el candidato del PSE, los junteros de este grupo y otros cargos internos alaveses, sino también la alegría y desenvoltura con la que se movían por allí el secretario de organización del PSE, Rodolfo Ares, y el portavoz parlamentario y secretario general de Bizkaia, José Antonio Pastor.
Entre las bancadas de otros grupos y también entre muchos observadores la maniobra de EB-Aralar causaba una indisimulada perplejidad. A nadie se le escapaba, por ejemplo, que mientras para votar al candidato por el que habían firmado, Xabier Agirre, se le exigía al PNV que alcanzara un acuerdo con el PSE, para dar su apoyo a Txarli Prieto no se le pedía nada.
Agirre, por cierto, no parpadeó al acusar a EB de «deslealtad y deserción», y le espetó que, al tiempo que le pedían un acuerdo con el PSE, con su anuncio les dejaban sin cartas para intentarlo. Agirre recordó al juntero de EB, José Miguel Fernández, que él le votó para que esté en las Mesa de las Juntas «porque en el PNV creemos en la lealtad», y añadió que este EB «dice que hará una propuesta al PSE en base al programa» cuando en realidad sólo buscan «puestos y supervivencia». El candidato jeltzale no fue tan explícito con el procurador de Aralar, Iñaki Aldekoa, porque en el PNV no estaban seguros de que finalmente fuera a votar a Prieto.
Sorpresa de sobremesa
El inicio de la sesión de la tarde se había retrasado hasta las cinco de la tarde, quizá para afianzar compromisos o acuerdos que finalmente no se dieron. Y si la sesión de la mañana había tenido su sorpresa, la de la tarde fue aún mayor.
Por turno le correspondía a Aitor Bezares ser, de nuevo, el primero en acercarse al atril de oradores. El candidato de ANV anunció que, si estaba en su mano, intentaría evitar que Txarli Prieto fuera diputado general de Araba porque «su candidatura representa todo lo contrario al cambio político, lo mismo que el PSOE que ha cerrado las puertas a la resolución del conflicto, a la democracia y a la paz». «Por eso -concluyó- si viésemos que en la segunda votación se va a producir un empate que diese la Diputación de Araba al PSE, ANV analizará cómo evitarlo con sus votos». De nuevo murmullos. Salidas del salón de pleno. Teléfonos móviles en funcionamiento.
Bezares explicó después, una vez finalizado el pleno, que el movimiento de ANV no era un apoyo al PNV sino para evitar que el «constitucionalismo» siga gobernando en Araba. Mostró pocas esperanzas de que Xabier Agirre afronte un cambio real de la política alavesa, más aún viendo los últimos movimientos que ha hecho en Euskal Herria la dirección del PNV.
En cualquier caso, la advertencia de ANV tuvo su eficacia. El empate, que se daba por hecho por la mañana, desapareció. El procurador de Aralar, Iñaki Aldekoa, lamentó que las cuestiones alavesas se hubieran mezclado con otras como el conflicto político. «Aquí se mezcla todo, se cruzan todos los cables», afirmó. Por lo tanto, ante el hecho de que ANV se había aparecido «como el arcángel San Miguel para salvarnos» de Txarli Prieto, y a la vista de que no había acuerdo entre PSE y PNV, desveló que en la segunda votación introduciría en la urna una papeleta en blanco como crítica a ambos y porque «no queremos tener ninguna responsabilidad en lo que aquí pase».
En cualquier caso, Aldekoa quiso dejarle claro a Agirre que «no tengo ningún problema en votar a Prieto», e incluso alabó el intento del PSOE por solucionar el conflicto, con los costes que ello le ha supuesto. Además, defendió un gobierno PSE-PNV porque representan «el centro político» y evita que «los extremos, representados por PP y ANV, nos hagan el menú».
El portavoz de EB, José Miguel Fernández, se defendió de las acusaciones de deslealtad asegurando que el PNV conocía lo que ocurría. No rectificó su apoyo al PSE, que mantuvo en las dos votaciones.
A la vista de que con la primera intervención de la tarde había conseguido ya el objetivo de impedir que se diera el empate que beneficiaba al PSE, ANV aclaró en su segundo turno de palabra que votaría a su candidato.
A partir de ahí, la única posibilidad de evitar que Xabier Agirre fuera elegido diputado general era un acuerdo entre PP y PSE. Los portavoces de ambos grupos reclamaron al otro los votos para su propio candidato. Pero esta vez no hubo acuerdo ni llamada desde Madrid que lograra forzar el matrimonio.
Xabier Agirre logró los 16 votos de PNV y EA. PP y PSE empataron a 15. ANV contabilizó sus 4 junteros. Finalizada la sesión, Agirre juró su nuevo cargo entre la explícita alegría de muchos jeltzales. Especialmente emocionado estaba el presidente del ABB, Iñaki Gerenabarrena, al que no le han faltado presiones internas para que buscara un acuerdo de coalición con el PSE aunque fuera con Txarli Prieto de diputado general.
16 votos de 51
El nuevo diputado general de Araba cuenta únicamente con el apoyo de 16 (PNV y EA) de los 51 procuradores de las Juntas Generales, lo que le obligará a buscar constantes pactos con el resto de grupos para aprobar los presupuestos y las normas forales.
LEY de PARTIDOS
Xabier Agirre logró sumar 16 votos gracias a que ANV fue ilegalizada en la circunscripción de Aiara y la anulación de sus votos hicieron que EA obtuviera un procurador en la comarca. Aitor Bezares se lo recordó en el pleno de ayer.
Divorcio
PP y PSE, que en las dos últimas legislaturas habían estado juntos a la hora de tomar las grandes decisiones institucionales en Araba, consumaron ayer su divorcio. Ninguno dio el brazo a torcer para evitar la elección de Xabier Agirre.
La voz de la izquierda abertzale volvió al pleno
El candidato de ANV a diputado general, Aitor Bezares, fue el encargado de abrir el pleno. Con su discurso, la voz de la izquierda abertzale volvía a escucharse en las JJGG de Araba, aunque fuera de forma limitada porque la aplicación de la Ley de Partidos ha recortado un procurador a su grupo. Esta «conculcación de derechos», como la que ha afectado igualmente a numerosas candidaturas de ANV en ayuntamientos y otras JJGG, fue denunciada por el candidato. Bezares apostó por que el regreso de la izquierda abertzale a la institución foral fuera «un activo para el cambio», lo que a la postre demostró con su voto.
Tanto en su primera intervención como en las posteriores, el candidato de ANV defendió la búsqueda de una «solución democrática» al conflicto, pasando por «dar la palabra y la decisión al pueblo». La exigencia de que se acuda a la ciudadanía para que se pronuncie directamente sobre las aspectos que le conciernen no se limitó a las grandes cuestiones globales, sino que se trasladó también a infraestructuras como el TAV, exigiendo que sea la sociedad quien decida. Además, tiene planteadas ya iniciativas en apoyo del euskara y por la democratización de Caja Vital.
El resto de candidatos también abordaron cuestiones de política global vasca y otras más ceñidas a proyectos sectoriales para el herrialde, pero su punto en común fue el tratar de demostrar que eran los más legitimados para acceder al cargo de diputado general. El jeltzale Xabier Agirre apuntó a su favor ser el candidato que contaba con el aval del mayor número de procuradores en Juntas Generales, aunque después la intervención de Ezker Batua echó por tierra sus sumas iniciales. Javier de Andrés, del PP, se presentó como el más votado por los alaveses y defensor de la Araba «no nacionalista» electoralmente mayoritaria. Desde el PSE, Txarli Prieto, argumentaba que su partido es el que más votos y escaños ha ganado desde 2003 y que en la circunscripción de Gasteiz, en la que se habían enfrentado los tres candidatos a diputado general -a Aitor Bezares ni le tomó en consideración-, había obtenido una nítida ventaja de votos.
Por lo demás, sus discursos no se separaron mucho de los que ya se conocen a sus respectivos partidos en las cuestiones generales. El PNV defendió la necesidad de un cambio después de ocho años con el PP al frente de la Diputación, mientras que, como es lógico, Javier de Andrés defendió el trabajo hecho en estas dos legislaturas para poner en valor su propia candidatura. Más complicada fue la situación de Txarli Prieto en este punto, puesto que denunció la parálisis del PP, pero no tuvo empacho en reivindicar las políticas sociales realizadas gracias a la influencia del PSE en los acuerdos presupuestarios.
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Xabier Agirre ha necesitado de la segunda vuelta para ser proclamado diputado general de Araba, ya que en la primera no ha obtenido la mayoría absoluta que se requería.
El candidato del PNV ha logrado un total de 16 votos, mientras que Txarli Prieto (PSE) ha conseguido 15 apoyos (los suyos y el del juntero de EB), al igual que el candidato del PP, Javier de Andrés, que ha sido respaldado por sus apoderados. Aitor Bezares (ANV) ha obtenido los cuatro votos de su grupo y el juntero de Aralar se ha abstenido.
De esta manera, Agirre ha accedido a la presidencia de la institución foral pese a haber sido la tercera fuerza más votada en los comicios del 27 de mayo, por detrás del PSE y del PP.
El PNV vuelve a recuperar la Diputación de Araba tras ocho años en la oposición.
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Editoriala
GARA. EDICIÓN IMPRESA
Las elecciones locales y forales celebradas hace hoy dos meses dejaron en Araba un reparto de escaños que obligaba a la búsqueda de acuerdos para constituir los órganos de gobierno de las principales instituciones. En ese escenario complejo, Xabier Agirre, el candidato de la formación política que quedó en tercer lugar en las urnas el 27 de mayo, fue elegido finalmente ayer diputado general de Araba, aunque no como resultado de sus esfuerzos por aunar voluntades, sino más bien como consecuencia del inmovilismo de PP y PSE.
Tras esta elección, el PNV deberá corregir esa actitud y plasmar su proyecto para Araba teniendo en cuenta que, si bien ha recuperado después de ocho años el gobierno de la Diputación, su posición en la Cámara foral no es precisamente de fortaleza (16 junteros de un total de 51). Tampoco cabe obviar que esa elección ha sido posible gracias a quienes se han resistido a las insistentes presiones de sectores de dentro del propio PNV, para que se alcanzara un acuerdo con el PSE. Las razones externas y también las internas aconsejan al equipo de Xabier Agirre desarrollar una línea de trabajo que posibilite realmente un cambio político en el territorio y que sea capaz de integrar a otros sectores como la izquierda abertzale.
Porque ya en el pleno de ayer, ANV, un grupo mermado como consecuencia de la Ley de Partidos, supo hacer valer sus escaños. Aunque finalmente votó a su propio candidato, fue su anuncio, mediado el pleno, de que impediría que el sillón del diputado general del herrialde siguiera ocupado por un representante del PP o del PSE, el que favoreció que Xabier Agirre fuera elegido. Con ello, ANV dejaba claro que sus votos tienen utilidad y que sus junteros no están dispuestos a asistir pasivos a un mero «cambio de cromos», cuando están en juego decisiones importantes para la población arabarra.
El abanico de opciones ha estado tan abierto hasta el último momento que prácticamente cualquier posibilidad parecía factible, excepto aquella que en un primer momento algunos sectores barajaban como la más realista: el acuerdo PSE-PP. La distancia entre ambas formaciones políticas es evidente en Araba, y tal vez sea ésa la mayor novedad en el mapa político que se abre en este herrialde de cara a la legislatura que acaba de comenzar.
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L D. Viernes, 27.07.2007. (J. Arias Borque) "A sangre y fuego".
Así calificaron algunos miembros del personal de la Diputación Foral de Álava a este periódico la llegada esta mañana a la sede de la institución de los primeros dirigentes peneuvistas. El primero en llegar fue el procurador Juan Carlos Peral, que ordenó, pese a no tener potestad para ello, pues no ocupa ningún cargo en la institución, que se abriesen los controles de seguridad de las instalaciones, de forma que para acceder a la Casa-Palacio de la Diputación no hiciese falta pasar por los mismos. Tras esto, se dedicó a pasear por las instalaciones y a entrar a algunos de los despachos que ha venido utilizando el personal de libre designación del anterior Gabinete, pese a que en algunos de ellos todavía estaba ese personal recogiendo sus enseres personales. Un par de horas después, llegó el recién elegido Diputado General de Álava, Xabier Aguirre, que tras tomar posesión de su cargo cesó de los suyos a los diputados forales en funciones. Su primera medida, además de ordenar de forma inmediata el pago de la participación del Fondo Foral de Financiación Local a las Entidades Locales de Álava , por importe de 55.378.161 euros, fue la de mandar retirar todas las banderas de España que existían en los despachos e instalaciones interiores de la institución foral, según contaron a Libertad Digital miembros del personal. Tan sólo queda, por ahora, la bandera de España que preside el exterior de la Casa-Palacio de la Diputación, encima de las escalinatas de acceso, y que se encuentra sobre un cartel con el lema "ETA no, ETA ez" colocado hace cerca de ocho años por el Gabinete de Ramón Rabanera, Diputado General alavés hasta ayer. Xabier Aguirre es un persona cercana a los sectores más radicales del PNV, los partidarios de llegar a acuerdo políticos con el entorno de ETA en pos de la independencia. Prueba de ello, fue su apoyo a Joseba Eguibar en las elecciones internas de la formación nacionalista que ganó Josu Jon Imaz. Además, se ha caracterizado por mostrarse siempre duro con la Fuerzas de Seguridad y dócil con el entorno de ETA, censurado las cargas de la Ertzaintza con los proetarras durante un homenaje a dos terroristas de ETA en Vitoria o diciendo que en la Guardia Civil "hay grupos y personas concretas que se han dedicado a la tortura, los golpes de Estado, el contrabando de drogas, las mordidas o el secuestro de olentzeros (carbonero que en la mitología vasca trae regalos a los niños pequeños por Navidad)".